El coste cerebral de ser interrumpido

25 minutos. Ese es el tiempo medio que tarda nuestro cerebro en volver a la tarea original tras una interrupción. ¿Y cada cuánto tiempo somos interrumpidos? Cada 11 minutos si trabajas en una oficina. Conclusión: muchos no dan pie con bola en todo el día. Foco, amigos, foco...

Las interrupciones nos hacen más "tontos" básicamente porque nos restan potencia mental según un nuevo estudio realizado en el Human-Computer Interaction Lab de la Universidad Carnegie Mellon.

Con el objetivo de analizar el efecto que produce en nuestro cerebro la expectativa de una llamada de teléfono o un email mientras se está realizando una tarea cognitiva relativamente sencilla como leer un texto atentamente, 136 individuos se dividieron en 3 grupos. En una primera fase, el primer grupo no sería interrumpido. El segundo y tercer grupo serían interrumpidos 2 veces. En una segunda fase, a los miembros del segundo y tercer grupo se les advirtió de que se les interrumpiría en un momento dado pero sólo se interrumpió efectivamente al segundo grupo dejando en paz al tercer grupo.

El resultado de la fase 1 del experimento fue que los grupos 2 y 3 fueron un 20% peores en sus respuestas al texto que acababan de leer que el grupo 1 que no fue interrumpido.

El resultado de la fase 2 del experimento fue que el grupo 2 estuvo un 14% por debajo del grupo 1 no interrumpido. Es decir, mejoraron un 6% porque aprendieron a adaptarse a la situación. Lo divertido, y tal vez contraintuitivo, ocurrió en el grupo 3 que, avisados de una posible interrupción, nunca fueron molestados. El caso es que mejoraron un 43% superando incluso a los del grupo 1. La explicación de los científicos es simple: los participantes del grupo 3 aprendieron de su experiencia previa y su cerebro se adaptó a la situación. De alguna manera, recabaron recursos cerebrales extra para defenderse la posible interrupción o el mero hecho de esperar una les enfocó para aprovechar más el tiempo.

Cada vez que te autointerrumpas creyendo que eres capaz de hacer multitarea (es un mito a pasear de que la sensación de hacer varias cosas a la vez te haga sentir bien), te estás quitando potencial cerebral.

Cada vez que alguien te interrumpa, que sepas que esa persona te está robando capacidad cerebral. De hecho se lo puedes decir tranquilamente. ¡La ciencia está de tu lado! Por supuesto, si estás hablando con alguien y se pone a mirar algo en su móvil como Twitter, Facebook o su mail, dile tranquilamente que acaba de volverse más tonto, cerebralmente hablando.

Pero no todo iban a ser malas noticias, lo verdaderamente importante es que, con el entrenamiento cerebral adecuado, y de eso sabemos en Unobrain, es posible conseguir que tu cerebro rinda mejor aunque no sepas a priori cuándo se producirá la próxima interrupción...

Y ahora, un ejercicio práctico. Comparte este artículo con la persona que más te interrumpe en el trabajo. Que por una vez seas tú quien drena de recursos su cerebro ;-)