Estimulando el cerebro ‘sin invadirlo’

Podemos cambiar nuestro cerebro y, aunque alguno lo lamente, no estamos hablando de un transplante. Hay métodos que son francamente espectaculares. No vamos a negar que parece casi ciencia ficción que a uno le abran el cráneo y que, en esas condiciones,  pueda permanecer despierto. Pero más increíble aún es que ése que tiene sus sesos ‘al aire’ pueda responder a las preguntas que le hace el neurocirujano mientras va estimulando el cerebro para estudiar la distribución de determinadas  funciones cognitivas en la corteza cerebral.

Este procedimiento, igual que otros como la estimulación cerebral profunda, es una técnica médica invasiva, pues supone una ‘invasión’ del cuerpo mediante cortes, pinchazos o la introducción de instrumentos dentro del cuerpo. Este tipo de técnicas suelen utilizarse en casos en los que no hay otra vía posible de diagnóstico o intervención.

Sin embargo, como decía aquel, ‘la ciencia avanza que es una barbaridad’, y hoy existen muchas formas de estudiar el cerebro y estimularlo para mejorar su funcionamiento sin conllevar esa ‘invasión’. Estas técnicas, algunas muy novedosas y sofisticadas, se utilizan en el tratamiento de distintas condiciones médicas, aunque hoy comienza a tomar fuerza su aplicación en personas sanas de cara a la prevención y la promoción de la salud cerebral. En este sentido dedicamos este artículo a la interesantísima entrevista realizada al doctor Álvaro Pascual-Leone que se emitió el pasado 7 de julio en el programa Redes de TVE2. 

Ver vídeoRedes - Estimula tu cerebro para vivir más y mejor

Álvaro Pascual-Leone es neurólogo en el Harvard Medical School y uno de los mayores exponentes de la técnica de Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) (TMS, del inglés Transcraneal Magnetic Stimulation). La EMT es una técnica neurofisiológica que permite estimular eléctricamente el cerebro sin necesidad de tocarlo directamente, por inducción electromagnética a través del uso de un estimulador (o bobina) que despolariza las neuronas (el doctor Pascual-Leone ofreció una explicación amplia de los fundamentos de esta técnica así como de su potencial en su artículo publicado en 2008 en Revista de Neurología). En la entrevista, se cuenta como la EMT se ha utilizado con éxito en el tratamiento de pacientes con dolor neuropático, epilepsia, Parkinson, depresión e incluso autismo y el mismo Pascual-Leone ha publicado artículos científicos donde aplica con éxito la EMT a pacientes con afasia (trastornos del lenguaje), hemianopsia (trastornos de la visión) y otros trastornos. En general, se ha encontrado que los afectados pueden mejorar sus capacidades de memoria, aprendizaje, razonamiento lógico, matemáticas, percepción del entorno, sociabilidad y estado anímico gracias a esta técnica. El campo de aplicaciones futuras de la EMT está por ver, aunque se plantea la posibilidad de utilizarla para la mejora de capacidades en personas sanas. Por ejemplo, si soy pintor, ¿podría utilizar esta técnica para mejorar mis habilidades creativas?

Pero Pascual-Leone planteó muchas más cuestiones interesantes. En relación a nuestro cerebro, una de sus  frases deja huella:  ’es posible hacer que funcione mejor’. Junto a Elsa Punset, quien le entrevista, nos dejan la idea de que la genética no lo es todo y que no tenemos por qué conformarnos con lo que nos ha dado la naturaleza.

Otra de las lecciones a aprender es la de la necesidad de poner en marcha políticas de prevención en una sociedad que envejece a pasos agigantados. Es necesario mantener en buenas condiciones el cerebro de nuestros mayores, y deberían  desarrollarse estrategias con ese fin, pero ésta es aún una asignatura pendiente. Plantea el doctor Pascual-Leone la necesidad de un cambio conceptual, un darle la vuelta al ‘mens sana in corpore sano’ y el comenzar a pensar que una mente sana puede ser la clave para una mejor interacción con el cuerpo.

Pero poniendo los pies en la tierra, pasará tiempo hasta que la EMT llegue a los hogares, si es que lo hace. Con la información y los recursos de los que disponemos hoy día, ¿qué podemos hacer para tener un cerebro sano? Álvaro Pascual-Leone nos deja tres recomendaciones importantes y basadas en estudios científicos. Tres maneras de estimular el cerebro (no excluyentes entre sí) para mantenerlo saludable:

1. Cuidar la alimentación. Comer calorías suficientes para mantener el peso, sin bajarlo ni subirlo en exceso.

2. Hacer ejercicio físico diariamente. Sólo 15 minutos de ejercicio aeróbico vigoroso proporciona ventajas cardiovasculares y cerebrales (mejora la capacidad de inhibición).

3. Realizar ejercicio cognitivo  para mantener la capacidad plástica cerebral. No se trata de hacer más de aquello que ya hacemos y se nos da bien, sino obligarnos a hacer lo que nos cuesta más o de aprender cosas que no sabemos. Hay que esforzarse.

Al final, cada uno debe cuestionarse, como un Hamlet del siglo XXI, cerebro en mano: Úsalo o piérdelo, ésa es la cuestión.

En Unobrain encontrarás la respuesta.