Humor, niños y cerebro

¡Atención! Pregunta.

¿Cómo afecta el sentido del humor al desarrollo y bienestar de los niños?

Pues bastante más de lo que imaginas. De hecho, tener un alto sentido del humor compensado y consistente aumenta la resiliencia (la capacidad de sobreponerse a la adversidad, incluso sacarle partido) y puede ayudar a los niños a gestionar con más soltura periodos difíciles como la preadolescencia y la adolescencia.

¿Se ha realizado algún estudio científico que confirme estas intuiciones? "Of course", que dirían nuestros queridos y esforzados amigos de la Stanford School of Medicine.

Se seleccionaron a 15 niños, sanos de inteligencia media, entre 6 y 12 años. Se les metió en un escáner de resonancia magnética que permite observar el cerebro y se les proyectaron videos cortos de humor. Dichos vídeos habían sido previamente vistos y clasificados por otros niños de la misma edad en 3 categorías distintas: divertidos, positivos y neutrales.

Los “divertidos” eran gratificantes de ver y, por supuesto, divertidos.

Los “positivos” eran gratificantes de ver pero no eran divertidos.

Los “neutrales” no eran ni gratificantes de ver ni divertidos.

Todos los vídeos se podían entender con facilidad ya que no era necesario leer nada en pantalla ni encerraban un lenguaje complicado. De hecho los vídeos clasificados como “divertidos” eran del famoso programa de TV “Los vídeos caseros más divertidos de América”. Sí, sí, ese tipo de vídeos en los que estás pensando…

El caso es que los vídeos “divertidos” activan en los niños las mismas 2 zonas del cerebro que se activan en los adultos cuando visionan material de humor.

La primera es la zona de la unión temporo-parieto-occipital (1), una parte del cerebro que procesa las incongruencias. Esta activación se produce en ambos lados del cerebro. Sin embargo, en adultos, sólo se activa en el lado izquierdo del cerebro.

La segunda zona son las regiones mesolímbicas (2) que procesan las recompensas. Las zonas del sistema de recompensa se activan mucho más en niños más pequeños que en niños más mayores lo que puede llevarnos a la conclusión de que el “cableado cerebral” se va haciendo más sofisticado a medida que los niños crecen.

Sin embargo, los vídeos “positivos” activan la zona el sistema de recompensa (2) pero no la zona que procesa las incongruencias (1). Es decir, una incongruencia, que en el fondo no es más que una sorpresa para el cerebro, es clave para que algo sea divertido.

Y los vídeos “neutrales”, pues eso neutrales. No desencadenan movimiento en ninguna de las 2 zonas.

De lo que dan ganas (seguro que los científicos están en ello) es de estudiar las diferencias cerebrales relativas al humor entre chicos y chicas y cómo se desarrollan a lo largo del tiempo. Por fin podremos explicar, esta vez con argumentos científicos, por qué lo chicos se parten de risa con cosas que a las chicas no les hace ninguna gracia. Anda, ¿tú también has tenido esa sensación? Please, comment más abajo...

Este estudio ha sido posible gracias a Lucile Packard Foundation for Children’s Health y al the Spectrum Child Health Research Institute de la Universidad de Stanford.

Ya tienes dos tareas para hoy. Consigue la mejor versión de ti mismo practicando Brain Fitness en Unobrain y consigue que los más pequeños que están a tu alrededor sonrían, sonrían y sonrían.

Tu cerebro y el de ellos, lo agradecerán ;-)