Las nueces, un fruto seco ideal para el cerebro

Las nueces son un rico y nutritivo fruto seco con múltiples propiedades debido a su alto contenido en antioxidantes, vitaminas, minerales y grasas saludables. En general, los frutos secos son recomendados por médicos y nutricionistas, ya que numerosos estudios avalan los efectos beneficiosos que tienen para la salud cerebral y cardiovascular o para el cáncer. En concreto, las nueces contienen más de 19 vitaminas y minerales, entre las que podemos destacar el alto contenido en vitamina E o tocoferol, con una fuerte acción antioxidante. También contiene ácidos grasos poliinsaturados, como el omega 3 y 6, y ácidos grasos monoinsaturados.

¿Qué son los antioxidantes y qué tienen que ver con las nueces y con nuestra salud cerebral? Los antioxidantes son sustancias que nos protegen del envejecimiento, es decir, protegen a las células y a los tejidos de sustancias oxidantes que los pueden llevar a la muerte celular.  Estas sustancias oxidantes pueden producir cáncer, alzhéimer y trastornos cerebrovasculares. Si en nuestra alimentación introducimos alimentos ricos en antioxidantes los efectos se pueden contrarrestar.

Y qué alimento mejor que las nueces, ricas en vitamina E, B6 y ácidos grasos omega 3 y 6. En ellas  también encontramos  ácido fólico, que impide que aumenten en la sangre los niveles de una sustancia llamada homocisteína, considerada un factor de riesgo en los accidentes cerebrovasculares.  Las nueces son una buena fuente de minerales como el magnesio, importante en la regulación de la presión arterial y que, según un estudio de la División de Epidemiología Nutricional del Instituto Karolinska en Estocolmo (Suecia), podría estar relacionado con una significativa disminución en el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares.

Además, las nueces, como la mayoría de los frutos secos, son ricas en grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas, es decir, grasas saludables que  ayudan a controlar el perfil lipídico de la sangre, disminuyen el colesterol total y el colesterol LDL (conocido como colesterol “malo”)¹. Con ello, ayudan a evitar la formación de placas en las arterias que obstruyan la circulación de la sangre y que pueden provocar accidentes vasculares al impedir que ésta llegue con normalidad al corazón o al cerebro.

En un estudio publicado por la American society for nutrition² que tenía como objeto observar la evolución de la hipercolesterolemia tras el consumo de nueces de la variedad Macadamia, se demostró que, tras 5 semanas, los niveles de colesterol total y LDL habían disminuido significativamente. Este estudio no hace más que apoyar otros muchos sobre los beneficios vasculares que ofrece el consumo de nueces.

Por otro lado, parece ser que este fruto seco no sólo influye en las enfermedades vasculares. Un estudio científico realizado por el Instituto para la investigación básica en discapacidades del desarrollo de Nueva York y publicado por la revista Neurochemical Resarch³, sugiere que el extracto de nuez podría ofrecer un efecto protector contra el estrés oxidativo y muerte celular causada por la proteína beta amiloide, una proteína que se acumula en el cerebro de las personas que padecen alzhéimer.

Pero como ocurre con todo, esta información no implica un consumo excesivo, 30 gramos diarios aproximadamente serían suficientes. 

 

¹Ros, Emilio. Las nueces y la salud cardiovascular. Hospital Clínic i Provincial. Universidad de Barcelona.

²American society for nutrition. A Macadamia Nut-Rich Diet Reduces Total and LDL-Cholesterol in Mildly Hypercholesterolemic Men and Women. (Viene en EUFIC)

³Neurochemical Research http://www.springerlink.com/content/104956/?MUD=MP