Quien quiera peces… que sea emprendedor

- V Congreso Internacional de Excelencia -

Son tiempos difíciles para emprender. Pero nadie dijo que fuera fácil. La porción más grande de esta inmensa tarta que es la población nunca ve el momento ni se lo plantea. Sin embargo, unos pocos “descerebrados”, se tiran a la piscina. Y en ese paso hay mucho valor contenido.

Madrid Excelente quiso transmitir ayer, 19 de marzo, un mensaje de optimismo y esperanza como mejor antídoto contra la crisis económica y lo hizo a través del V Congreso Internacional de Excelencia, que reunió las experiencias de diferentes empresarios de éxito.

Y entre todos estos emprendedores de prestigio mundial, estuvo Javier Sánchez, cofundador y director general de Unobrain. Javier, en una excelente ponencia (como no podía ser menos teniendo en cuenta el contexto), compartió las seis características del verdadero emprendedor, porque “el emprendedor es un recurso valioso en tiempos difíciles”.

1. Un buen emprendedor tiene que tener “aires de grandeza”.

Pero no personales en términos de riqueza o reconocimiento, sino en solucionar un problema y en superación personal. En Unobrain, nuestro aire de grandeza es crear el servicio de Brain Fitness más grande del mundo. Mejorar el cerebro de todas las personas que no quieren conformarse.

2. “Ojo de buen cubero”.

A toro pasado es fácil construir la narrativa como si lo hubieras visto claro desde el primer día, pero la realidad es que el grado de incertidumbre es enorme. En Unobrain, no tenemos un objetivo nítido e inmóvil, sino flexible. Nos adaptamos a las necesidades porque intuimos que hay algo y que es grande. Pero si algún día triunfamos no diremos: ‘sí, sí, lo vimos claro desde el principio...’

3. Mentalidad de “hemos venido a jugar”.

El papel de la suerte es importante. En una partida de póker cuenta la pericia de los jugadores, pero también las cartas que les tocan. A veces se tiene suerte y a veces no. En Unobrain, pensamos que esto merece la pena. Si nos sale mal, lo afrontaremos con el mejor humor que podamos, aprendiendo de nuestra historia.

4. Ascetismo monacal.

¿Sabéis cuánto cuesta una tarjeta de visita? Es fundamental conocer y controlar los costes. No es un trabajo agradable pero hay que estar dispuesto a adoptar esa disciplina. La próxima vez que se encuentre a un emprendedor, pídale una tarjeta y pregúntele cuánto le ha costado. Si no lo sabe, será una mala señal. No será un emprendedor de verdad.

5. Más moral que el alcoyano.

Cae y levántate, a pesar de las  limitaciones. Sólo en una ocasión logró el Alcoyano la permanencia en primera pese a que jugadores y directivos mostraban siempre una gran confianza. No ganaron una liga pero han pasado a la historia… En Unobrain, hay días que acabamos bien y días que acabamos mal. Persistiremos hasta derramar la última gota de moral.

6. Disposición para ser “el rey de las tartas”.

Se trata de colaborar, de ser imaginativo, todos podemos ganar y eso incluye alegrarse de los éxitos ajenos. No es pensar en pequeño e intentar asegurar mi trozo de tarta. Si se tienen miras amplias, se descubren formas de hacer tartas inconcebibles. Entonces te das cuenta de que hay suficiente tarta para todos. Primero hacerla grande y luego repartir.

Es cierto, no todo el mundo está preparado para emprender. No es un camino exento de baches, como esos paseos por playas vírgenes al atardecer. Pero resulta que hay quien disfruta de las aventuras campo a través. Pueden ser fascinantes.