Té verde: La bebida de los cerebros en forma

La diferencia entre los diferentes tés que podemos encontrar en el mercado está en la fermentación que se realiza en su fabricación, ya que todos proceden de la variedad herbácea “Camelia Sinensis”. Los más frecuentes son el té verde, el rojo y el oloong. El té es la segunda bebida más consumida diariamente en el mundo, únicamente superada en el ranking por el líquido vital: el agua.

Sin embargo, de entre todos los tipos de tés existentes, hay uno que tiene más propiedades beneficiosas para el organismo, el té verde. Esta bebida de origen asiático es ideal para mantener el cerebro sano y en forma, porque al estar menos procesado que otras variedades, está menos fermentado y, por ello, mantiene un mayor número de compuestos activos que le proporcionan innumerables beneficios.

¿Cuáles son sus beneficios? Como en casi todos los alimentos “cerebralmente saludables”, los beneficios del té verde provienen de la alta cantidad de antioxidantes que contiene. En concreto, es muy rico en compuestos fenólicos como catequinas y taninos, sustancias que nos ayudan a mantener nuestro cerebro joven porque evitan el envejecimiento precoz de los tejidos.

El consumo de té mejorar la cognición.

En 2006, diferentes publicaciones confirmaban los efectos positivos del té sobre la función cognitiva. The American journal clinical of nutrition publicó un artículo sobre un estudio en el que Shinichi Kuriyama y su equipo tenían como objetivo examinar la asociación que existía entre el consumo del té verde y la función cognitiva de los seres humanos. Se analizaron datos procedentes de 1.003 personas japonesas de 70 o más años de edad y los resultados mostraron que un mayor consumo de té verde se asociaba con una menor prevalencia de deterioro cognitivo.

Aunque aún no son concluyentes, estudios de la Universidad del Sur de California apuntan a que la sustancia epigalactocatequina-3-galato presente en el té verde, ayuda a disminuir la formación de proteínas beta amiloide, características del alzheimer, hasta en un 50%. 

El té verde y la circulación.

Según un estudio publicado por The American journal clinical of nutrition, el consumo de bebidas que contienen té verde tiene efectos positivos sobre la salud vascular. El estudio mostró reducciones significativas tanto en el colesterol total, como en las concentraciones de colesterol LDL. El colesterol LDL produce la obstrucción de las arterias que impide la correcta circulación, por lo que provoca accidentes vasculares. El consumo regular de té verde ayudaría a prevenir esta patología.

El té espabila.

Gracias a la teofilina y a la cafeína, consumir una taza de té en momentos de cansancio nos ayuda a estimular el organismo, aumentar la concentración y mantenernos despiertos. El té es un buen sustituto de otras bebidas ricas en cafeína porque además de beneficiarnos de sus propiedades estimulantes, lo hacemos de sus propiedades antioxidantes.

Además...

Ayuda a prevenir varios tipos de cáncer, diabetes, hipertensión (también relacionada con los accidentes cardiovasculares y cerebrovasculares) y a mejorar el sistema inmunológico. Pero ¡cuidado! Si te cuesta dormir o eres una persona nerviosa o sensible a los estimulantes, debes tomarlo alejado de tus horas de sueño para no alterar tu descanso.

¿Te animas a incluir en tu dieta una taza de té verde?