El yoga, aliado de tu cerebro

Mucho hemos hablado aquí de los beneficios del ejercicio aeróbico. Para aquellos que quieran saberlo todo sobre los beneficios del ejercicio cardiocerebral, sugerimos que se descarguen nuestra guía “Brain Fitness: la ciencia de los cerebros en forma”. Sin embargo, correr a ritmo exigente o subir escaleras no son las únicas maneras de incorporar actividades físicas que favorezcan la actividad cerebral.

Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Illinois da una idea de cuán beneficioso puede ser alternar la actividad física intensa con un tipo de actividad más relajada, pero donde cobren importancia la gestión de la respiración y el énfasis en la focalización de la atención. Sí, si estáis pensando en el yoga como actividad tipo representativa vais bien encaminados. Los investigadores de Illinois hicieron lo propio y compararon los efectos cerebrales en un grupo de personas que siguieron sesiones de 20 minutos de yoga con los de otro grupo que dedicaba esos 20 minutos a la realización de actividades aeróbicas. Esa comparación se llevó a cabo sometiendo a los integrantes de ambos grupos a baterías de tests que ponían a prueba su desempeño cerebral. Pues bien,  los “yoguis” resultaron de media más aptos a la hora de concentrarse y de procesar la información a gran velocidad, además de mostrar mayor capacidad de aprendizaje y una mayor memoria de trabajo.

Atención, estos resultados no quieren decir que debamos abandonar nuestras rutinas deportivas y sustituirlas con la postura del loto. Sabemos que el ejercicio cardiocerebral tiene grandes efectos neurogénicos (creación de nuevas neuronas), con lo que es complemento y no sustituto de las actividades que tienen un componente fundamentalmente sinaptogénico (creación de nuevas conexiones entre neuronas), actividades como el yoga. O como el entrenamiento cognitivo con los ejercicios de Unobrain. Así pues, correr o pedalear unos días a la semana y alternar la carrera y el pedaleo con otros días de yoga y meditación, y entrenar regularmente en Unobrain, parece una buena receta para un cerebro saludable.