¿Tienes fatiga mental? Pues ojo con tu memoria

La fatiga mental se ha descrito como la ‘disminución temporal de la eficiencia funcional mental’ junto con la sensación continuada de cansancio, cefaleas y fatiga en los ojos, entre otras cosas. En su origen pueden estar la sobrecarga de trabajo o un alto impacto emocional de las demandas vitales, y también factores  como tener hábitos poco saludables, dormir poco o mal, no alimentarse adecuadamente. Sus consecuencias directas son imaginables: peor concentración, más fallos de memoria, más errores y menor rendimiento en los estudios y el trabajo. Y recientemente se ha demostrado que la fatiga mental guarda una relación significativa e inversa con la precisión de la memoria.

Según publican Malwina Szpitalak y Romuald Polczyk (2014) en la revista The Journal of Forensic Psychiatry & Psychology, la fatiga mental tiene un papel importante en el impacto que tiene sobre el recuerdo el llamado efecto de ‘desinformación’. Éste se refiere a un sesgo en la memoria sobre un acontecimiento concreto que sucede cuando se da información incorrecta sobre él. Por ejemplo, vemos la noticia de un robo en televisión y después alguien nos pregunta: ¿de qué color era el jersey de los asaltantes? (cuando en realidad sólo hubo un asaltante) o  ¿cuántas veces disparó con el arma en su ensañamiento con la víctima? (pero en realidad no hubo tal ensañamiento, aunque después de utilizar esa palabra, se tiende a recordar un número mayor de disparos).

Lo que los autores observaron en tres experimentos es que la fatiga mental debilita el recuerdo de los acontecimientos expuestos a los participantes. Además, un par de hallazgos significativos. Primero, si la historia o acontecimiento tiene algún tipo de conexión personal con el individuo, los efectos negativos de la fatiga mental tienden a ser menores (por ejemplo si yo he vivido una situación de robo como la del ejemplo, tiendo a recordar mejor la información aunque tenga fatiga mental). Segundo, hay algo que puede hacerse al respecto: al parecer, el calentamiento mental, entendido como la preparación para recordar (puede hacerse con ejercicios mentales que favorecen la memoria y la concentración) favorece el mejor recuerdo de la información.

Ante los datos podemos hacer hincapié en tres aspectos:

-El hecho de que la memoria es poco fiable y se construye sobre la marcha… más que ser una reproducción exacta de lo que se nos presenta.

-La importancia de estos hallazgos en los procesos judiciales con testigos, donde hay que considerar muy bien lo que se pregunta, cómo se pregunta y el grado de fatiga mental de los testigos.

-Los beneficios de practicar ejercicios mentales para la memoria.