Hablar dos idiomas retrasa el envejecimiento de nuestro cerebro

Las espinas dendríticas que describiera Ramón y Cajal hace más de un siglo son la base de la plasticidad neuronal. En otras palabras, si entrenamos nuestro cerebro, podemos lograr que esté siempre en forma, retrasando así problemas relacionados con el desarrollo cognitivo.

Ésta es la base del conocido brain fitness, con el que a partir de juegos y aplicaciones como los desarrollados por Unobrain, podemos sacar partido a nuestro cerebro y así mejorar nuestra calidad de vida. Entrenar nuestra mente sirve a medio plazo para crear nuevas conexiones sinápticas e incluso promover la generación de neuronas.

Esta neuroplasticidad no tiene, sin embargo, límite de edad. Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Edimburgo se centra ahora en si aprender un segundo idioma podría retrasar el ‘envejecimiento cerebral’ y la aparición del temido deterioro cognitivo.

La investigación fue realizada por el equipo del Dr. Thomas Bak, del Centre for Cognitive Ageing and Cognitive Epidemiology, y ha sido publicada en la conocida revista Annals of Neurology. En su estudio participaron 262 voluntarios, cuyas funciones cognitivas fueron evaluadas cuando alcanzaron los setenta años (previamente se conocían los datos de test de inteligencia realizados en su niñez).

Neuronas

La gran pregunta de esta investigación fue conocer si el bilingüismo y el aprender un segundo idioma retrasaba el deterioro cognitivo, o si por el contrario, las personas con menor ‘envejecimiento cerebral’ podían conocer una segunda lengua de manera más sencilla. Los resultados, según los investigadores, parecen claros: las personas bilingües conseguían retrasar los primeros síntomas del deterioro cognitivo.

Estas conclusiones demostraron que aquellos individuos que aprendían un segundo idioma en la etapa adulta también eran capaces de mantener su cerebro más ‘joven’. La investigación realizada por Bak y sus colaboradores vuelve a demostrar que el entrenamiento cerebral no tiene edad, sino que activar nuestras conexiones neuronales puede también mantener nuestra mente en forma, como se propone desde Unobrain.

En particular, el estudio realizado en la Universidad de Edimburgo concluyó que el bilingüismo favorecía las habilidades cognitivas relacionadas con la inteligencia y la capacidad lectora. Además, los investigadores vieron efectos muy positivos del entrenamiento cerebral mediado por el aprendizaje del segundo idioma sobre la atención, la focalización y la fluidez.

Como ya anticipara Cajal, galardonado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1906, nuestro cerebro es ‘plástico’ y puede adaptarse a las nuevas condiciones del medio. Estos cambios favorecen la creación de nuevas conexiones sinápticas (a través de las espinas dendríticas mencionadas al principio) y por tanto, retrasan de manera clara el deterioro cognitivo y el envejecimiento asociados a la edad.

La base de los juegos desarrollados por Unobrain es precisamente ésa: mantener en forma a nuestro cerebro a partir de aplicaciones y juegos sencillos. Como confirman desde la Universidad de Edimburgo, ya sea mediante un segundo idioma o a través de juegos de fitness cerebral, nunca es tarde para entrenar a nuestra mente. Nuestras neuronas nos lo agradecerán, y podremos evitar el temido deterioro cognitivo relacionado con el envejecimiento.

Imágenes | Geralt (Pixabay), Parthiv Haldipur (Flickr)