Si quieres mejorar tu memoria, ríe a carcajadas

La pérdida de memoria a corto plazo (“¿pero dónde me he dejado yo las dichosas llaves?”) es una de esos molestos signos de que la cuenta atrás del deterioro cognitivo ha empezado. Como en Unobrain sabemos que nos repetimos bastante, vamos a añadir un elemento nuevo a nuestros consejos habituales para preservar una memoria en condiciones. O sea que, además de entrenar tu cerebro con ejercicios diseñados por neuropsicólogos, mantener a raya el estrés (¿te has puesto ya el casco para combatir a ese estrés traicionero?), comer de manera cerebrosaludable y ejercitarte al nivel óptimo de esfuerzo aeróbico, te vamos a pedir que, por favor, te rías.

Y es que a los múltiples efectos saludables de la risa documentados hasta ahora viene a unirse la mejora en la memoria a corto plazo. Eso indican los resultados de un estudio de la universidad californiana de Loma Linda cuyos resultados acaban de darse a conocer.

En dicho estudio se presentó un vídeo divertido de 20 minutos a un grupo de sesentones. Otro grupo similar actuó como grupo de control, es decir, sus miembros no vieron el vídeo y se mantuvieron sentados en calma durante ese tiempo. Después se sometió a ambos grupos a una serie de tests de memoria  y se recogieron muestras de saliva en busca de la presencia de cortisol, la hormona del estrés. Pues bien, el grupo que vio el vídeo  obtuvo resultados significativamente mejores en los tests, con una menor presencia de cortisol en su saliva. La explicación que barajan los responsables del estudio es que el humor reduce la segregación de hormona del estrés y la presión arterial, al tiempo que incrementa la segregación de endorfinas y, por ende, la sensación de placer y recompensa en el cerebro. Eso hace que la frecuencia de las ondas cerebrales aumente, llevando al sujeto al tipo de onda (ondas gamma) particularmente asociado a estados de concentración en los que la memoria se comporta de manera óptima.

Está claro que será necesario llevar a cabo estudios complementarios antes de validar no el resultado del de Loma Linda, sino la hipótesis causal de sus responsables. Dicho eso, pocas cosas producen una mayor recompensa que unas buenas carcajadas. Si encima ayudan a mantener nuestra memoria en forma, a carcajearse toca, ¿o no?