Sabemos cómo proteger tu cerebro

Es el momento de la verdad. Si tienes un cerebro y quieres lo mejor para él, te interesa leer lo que vamos a contarte. Porque la edad no perdona. No hace falta sufrir un ictus, ni tener un tumor cerebral, ni si quiera padecer una enfermedad degenerativa como el alzhéimer, porque el tiempo pasará inexorablemente para todos nosotros y ello conlleva un riesgo: el de no haber protegido a tiempo nuestro cerebro y aumentar un poco, si cabe, el riesgo de sufrir un deterioro importante de sus funciones. Y es importante.

Hábitos que protegen el cerebro y cómo lo hacen

Los datos nos los aportan Miranka Wirth y su equipo de investigadores, quienes lo han publicado recientemente en la revista Neurobiology of Aging (2014). En su estudio participaron un total de 92 personas de edades comprendidas entre los 70 y los 80 años. En primer lugar, se les pidió que hicieran un recordatorio de cuánta actividad mental habían tenido en diversos momentos de su vida (leer libros, escribir cartas, acudir a la biblioteca, jugar a juegos…) así como también valorar el nivel de actividad física que tenían en el momento del estudio (nadar, bailar, montar en bicicleta…). En segundo lugar, les realizaron diversas pruebas que permiten calcular diferentes índices de patología cerebral: la carga beta-amiloide (que se obtiene gracias al uso de la tomografía por emisión de positrones y Pittsburgh-compuesto B), las lesiones cerebrovasculares en la sustancia blanca cerebral (mediante imágenes de resonancia magnética) y la integridad neural de diversas áreas que suelen afectarse de forma preferente en la enfermedad de Alzhéimer, como son las áreas temporales y parietales de la corteza cerebral (usando un biomarcador multimodal de neuroimagen). Finalmente, se les realizó una evaluación cognitiva que incluía ocho pruebas de memoria episódica y funciones ejecutivas, y así poder medir el funcionamiento mental de cada persona en ese punto de sus vidas.

El análisis estadístico que utilizaron se denomina Path Analysis o análisis de rutas, y se usa como método útil en el estudio de sistemas que pueden poseer causas múltiples, como podría ser la salud cerebral.  Después de controlar variables relevantes como la edad o el nivel educativo, los resultados mostraron cómo lo que hacemos por nuestro cerebro a lo largo de la vida es más que agradecido en la vejez. Así, vieron que:

-Una mayor actividad cognitiva a lo largo de la vida predecía una menor acumulación de beta amiloide y un mejor funcionamiento de la memoria y las capacidades ejecutivas, mediado por una integridad neural mayor.

-El ejercicio físico tenía un efecto positivo sobre el rendimiento en las pruebas cognitivas y esa relación estaba mediada por una mejor integridad neural y de la sustancia blanca cerebral.

 

Si estás en la cuarentena, entrena

Los autores del estudio pidieron a los participantes que informaran sobre el grado de actividad cognitiva que tenían en diversos momentos de la vida: a los 6 años, a los 12, a los 18 y a los 40, además de pedirles que lo estimaran también sobre el momento en el que se realizaba la investigación. Otra de las conclusiones a las que llegaron es que parece que la etapa media de la vida, en torno a los 40 años, podría ser un momento crucial para mitigar esa carga patológica que se da en nuestros cerebros.

Este es sólo un estudio, pero desde luego no es el único. Cada vez son más los datos que apuntan a lo que nos han dicho muchas veces nuestras madres y abuelas… ‘más vale prevenir que curar’. Y tú, ¿has comenzado ya a proteger tu cerebro? Te invitamos a hacerlo con nuestro programa de entrenamiento cerebral y sus decenas de ejercicios de estimulación cognitiva.