Ejercicio físico: bueno para tu corazón y bueno para tu cerebro

Algo que parece ya suficientemente demostrado es que practicando ejercicio físico estamos ayudando a nuestro cerebro a funcionar mejor y a tener una mejor salud. Un equipo de la Universidad de Montreal parece haber encontrado una de las posibles vías por las que este beneficio cerebral tiene lugar.

Con el envejecimiento se produce una mayor rigidez de nuestros vasos sanguíneos, que según describen los autores, progresa desde la aorta hasta otros órganos incluido el cerebro. Al comparar dos grupos de adultos sanos, unos más jóvenes (N=31) con otros de mayor edad (N= 54), Claudine Gauthier y sus colaboradores encontraron que los del grupo de mayor edad tenían peores índices de funciones ejecutivas (peor capacidad de inhibición de respuestas automáticas medida con el Test de Stroop) y una mayor velocidad de la onda de pulso aórtica (asociada a una mayor rigidez de los vasos). Quizá esto era lo más esperable teniendo en cuenta los conocimientos que se tienen acerca de los cambios físicos y cognitivos asociados a la vejez.

Pero este estudio, publicado en Neurobiology of Aging (2014) tiene otros hallazgos interesantes. Por un lado, encontraron que, en este grupo de personas mayores (recordemos que sin demencias ni enfermedades importantes), un mejor rendimiento cognitivo (más velocidad en el test de Stroop) se asoció con un mejor estado de sus aortas pero también con un mejor estado cardiorrespiratorio. Por otra parte, los investigadores realizaron tres resonancias magnéticas para evaluar el flujo sanguíneo cerebral, la actividad del cerebro mientras los participantes ejecutaban el test cognitivo y  el estado de sus aortas. Y esto es lo más novedoso del estudio. Al parecer, los cerebros de aquellos mayores con peor salud cardiorrespiratoria mostraban una mayor reactividad vascular al dióxido de carbono en las áreas prefrontales que se ponen en marcha durante el test de Stroop.

La conclusión de todo esto es que cuando nos hacemos mayores, nuestro funcionamiento cognitivo depende en parte del buen estado de nuestros vasos sanguíneos, y que mantener una buena elasticidad vascular a través del ejercicio físico puede ser una buena forma de conseguir que el cerebro siga rindiendo al 100%. Otra forma de conseguirlo es, por supuesto, entrenando tus capacidades de memoria, atención, funciones ejecutivas, percepción, etc. con ejercicios de estimulación cognitiva online. ¿Y por qué elegir? Combina el ejercicio físico con el entrenamiento cerebral y protege tu cerebro del efecto del tiempo.

 

Imagen: Soffie Hicks (Flickr)