¿Por qué salir al campo mejora la salud mental?

Muchos de los que leeréis este post habréis experimentado en propias carnes  el bienestar que nos hace sentir pasar un día en plena naturaleza. Después de varias horas en el campo, en la sierra o en la playa, uno vuelve más relajado, menos cansado, más feliz… pero, ¿por qué?

Esta misma reflexión la han realizado David Pearson y Tony Craig en un interesante artículo de opinión aparecido recientemente en Frontiers in Psychology (2014). En su texto revisan los estudios más recientes sobre los beneficios que los entornos naturales causan en las personas y se centran sobre todo en aspectos relacionados con el bienestar psicológico, a lo que se ha denominado ‘propiedades reparadoras’ de los entornos naturales. Según esos estudios, estar cerca de áreas verdes y naturales no sólo disminuye el estrés, sino que reduce los síntomas de ansiedad, depresión e incluso puede aumentar el rendimiento de niños con déficit de atención.

¿Por qué un entorno natural es ‘reparador’?

Como describen los autores, fueron Kaplan y Kaplan (1989) quienes plantearon inicialmente la Teoría de la Reparación Atencional, exponiendo las características de estos entornos ‘reparadores’:

1.Exigen menos atención ejecutiva. Según esta teoría, los entornos urbanos exigirían de forma continua la dedicación de recursos de atención para procesar la gran cantidad de estimulación que poseen, a lo que llamaron ‘fascinación dura’, causando una fatiga mental. En este sentido, los entornos naturales activarían los procesos de ‘fascinación suave’, al contener un tipo de estimulación que llama nuestra atención inmediatamente pero nos provoca sentimientos de placer y bienestar. Estos procesos de captura de atención suave no exigirían tanta atención ejecutiva y permitirían restaurar así los recursos de atención gastados.

2.Provocan la sensación de huida o escape de las exigencias cotidianas e inducen una sensación de grandiosidad y de conexión con el entorno que aumenta esa sensación de liberación. Pearson y Craig comentan en este punto un interesante hallazgo, y es que al parecer los beneficios sobre la atención se han registrado sin necesidad de estar realmente en el entorno natural, sino simplemente tras observar vídeos y fotografías de esos lugares. Aunque esta forma de exposición pueda generar algunos beneficios sobre la salud mental, es importante conseguir la sensación de estar inmerso en esos contextos ‘restauradores’ para lograr la mayor reparación psicológica.

¿Sólo la Naturaleza puede crear entornos ‘reparadores’?

Pues según la teoría de Kaplan y Kaplan (1989) no es así, ya que se plantea la posibilidad de tener esas mismas sensaciones de fascinación y huida de lo cotidiano en edificaciones como museos o monasterios. Aunque cuando preguntamos a la gente, la mayoría dice que los parajes naturales son los que les provocan esas sensaciones, esa percepción podría estar sesgada por lo que nos transmiten los anuncios y la literatura. De esta forma, quizá deberíamos cambiar la clasificación ‘natural’-‘edificado por el hombre’ y sustituirla por otras categorías basadas en las propiedades atencionales y de sensaciones que inducen.

Aunque no podemos explicarte el por qué al 100%, salir al campo o visitar un museo son formas de salir de la rutina que pueden hacerte sentir mejor. Para entrenar y mejorar tu capacidad de atención, te proponemos nosotros diversos juegos. Mima tu cerebro con Unobrain.

 

Imagen: blickpixel (Pixabay)