Posponer la hora de irse a la cama, otra forma de procrastinación

Muchos estudiantes encuentran mil y una excusas para retrasar el momento de ponerse a hacer los deberes o estudiar. Este comportamiento, conocido como procrastinación, también se puede observar cuando evitamos el comienzo de una tarea o la postergamos hasta que ya no hay más remedio que llevarla a cabo. Todas estas formas de retrasar nuestras obligaciones afectan a nuestro rendimiento en el trabajo o en la escuela, además de generar más estrés y ansiedad a medio plazo.

Pero ahora, además, sabemos que la procrastinación también se extiende a otras conductas que pueden tener perjuicios para la salud. Es el caso de la postergación de la hora de irse a la cama.

La procrastinación para irse a dormir se define como el fracaso en el acto de irse a la cama a una hora prefijada sin que ello se deba a ninguna razón en particular. Un nuevo estudio realizado por el Departamento de Psicología Clínica y de la Salud de la Utrecht University ha demostrado que este es un problema que sucede con frecuencia y que se asocia con un menor número de horas de sueño.

En el estudio se realizaron encuestas online a un total de 177 personas, a las que se preguntó sobre variables como la auto-regulación, la procrastinación general y también sobre la postergación de la hora de irse a la cama. También se obtuvo información sobre características del sueño de los participantes, como por ejemplo las horas de sueño, la fatiga durante el día, etc.

Los resultados, publicados recientemente en Frontiers in Psychology (2014), mostraron que las personas que más frecuentemente retrasaban la hora de irse a dormir eran las que tenían más baja capacidad para auto-regularse. Además, también informaron de tener un sueño insuficiente.

La capacidad para regular nuestro comportamiento está relacionada con lo que se denomina funciones ejecutivas, y es algo que puede mejorarse. En este caso es de particular interés ya que podría ser una forma de mejorar el sueño a través de una reducción en la conducta de procrastinación.

 

Imagen: Apetite (Flickr)