Control del estrés

La Suite Anti-estrés Unozen y los Neurojuegos Unobrain ayudan a controlar el estrés en sesiones de pocos minutos mediante la combinación de técnicas atencionales, de relajación y meditación, con tecnología de neurofeedback en forma de novedosos cascos de electroencefalografía. Estos ejercicios han sido diseñados por neuropsicólogos y expertos meditadores.

Suite anti-estrés y Neurojuegos

La Suite Anti-estrés Unozen y los Neurojuegos Unobrain de Unobrain han sido desarrollados por expertos neuropsicólogos, así como meditadores, y nos permiten descubrir estrategias mentales personales que nos ayudarán a concentrarnos y relajarnos en los momentos más necesarios. El entrenamiento con este tipo de ejercicios precisa de la utilización de un elemento de neurofeedback capaz de medir las frecuencias de nuestras ondas cerebrales. En concreto, un casco de electroencefalografía Mindwave.

 

Meditación y estrés

 

La meditación ha estado presente a lo largo de toda la historia de la Humanidad. Las primeras evidencias registradas datan del 1500 a.C. en la India (Vedas) y, aunque la meditación está más presente en las prácticas religiosas del hinduismo y el budismo, estos métodos aparecen en múltiples lugares y culturas, desde el cristianismo, el sufismo islámico y el judaísmo, hasta las prácticas chamánicas del continente americano y algunas islas del Pacífico.  No obstante, existe una notable diferencia entre el significado que se le da al concepto de meditación en la tradición oriental con respecto a la occidental.

Según la 22ª Edición del diccionario de la Real Academia de la Lengua, meditar, del latín meditari, es: “Aplicar con profunda atención el pensamiento a la consideración de algo, o discurrir sobre los medios de conocerlo o conseguirlo.”  Es decir, meditar implica un esfuerzo mental en persecución de algo: la solución a un problema, la reflexión y racionalización de situaciones inesperadas o adversas etc.  En las culturas orientales, sin embargo, la meditación es una serie de prácticas formales que varían de cultura a cultura y que tienen por objetivo calmar la mente, focalizándola en un solo punto, y transformarse uno mismo en observador ecuánime (sin juzgar ni valorar) de todo lo que alcanzan nuestros sentidos y nuestros pensamientos. Este estado de paz mental y relajación nos liberaría del sufrimiento, lo cual nos conduciría a la felicidad.

Hablando en términos psicológicos, la meditación consiste en acallar nuestros pensamientos. Durante la meditación, anclamos la mente en un estímulo que nos ayuda a ralentizar e incluso a detener la incesante corriente de pensamientos. De esta forma se obtiene un descanso mental muy profundo y reparador, se eliminan distracciones y preocupaciones y por tanto se puede hacer del pensamiento una herramienta más eficiente, estimular la creatividad y obtener una sensación de estabilidad y calma difícil de conseguir por otros medios.

El elevado numero de testimonios sobre los beneficios de la meditación que empezaron a registrarse en la cultura Occidental y en especial en EEUU a partir de los años 60, cuando el yoga fue introducido masivamente en ese país y de ahí al resto de países occidentales produjo un interés creciente en la comunidad científica. Esto se tradujo en numerosos estudios, tanto verticales como horizontales, con el fin de investigar sobre los efectos beneficiosos de meditar en el cerebro y la salud en general.  Algunos de estos efectos son:

 

- Efectos sobre las enfermedades cardiacas

En el caso de las afecciones cardiacas, primera causa de muerte en los países desarrollados, se ha demostrado que gestionando correctamente el estrés mediante la meditación se puede reducir de forma notable la presión arterial en las personas que son normales a moderadamente hipertensas. Este hallazgo ha sido replicado en una veintena de estudios, algunos de los cuales han demostrado la reducción de presión sistólica entre los sujetos de 25 mmHg o más (Murphy y Donovan, 1997).

El control del estrés parece ser tan beneficioso como el ejercicio aeróbico en la prevención de accidentes cardíacos (Blumenthal, 2002).  Por otra parte, Ornish (1990) mostró cómo un programa que incluía la meditación consiguió mejoras sensibles en el estado de salud de un grupo de pacientes con obstrucción arterial.  Estudios posteriores indican que la reducción del estrés puede ser el factor más importante en ese programa.

 

- Efectos sobre el sistema inmune

La reducción del nivel de glucocorticoides (hormonas del estrés) presentes en la sangre debido a menores niveles de estrés produce una mejora general del sistema inmunitario, ya que este grupo de hormonas actúan como inmunosupresores. Se reducen las incidencias de infecciones y mejoran las enfermedades autoinmunes.

En un experimento llevado a cabo en la Universidad de Wisconsin, se administró una vacuna contra la gripe a un grupo de personas que habían recibido entrenamiento en meditación, y también a un grupo de control. Los resultados mostraron que el grupo de meditadores desarrollaron un número notablemente más alto de anticuerpos que el grupo de control (Davidson, 2002).  Por otro lado, se ha demostrado que la práctica de la meditación disminuye el ritmo de avance del VIH. Los pacientes que recibieron un curso de meditación mostraban un mayor numero de células T CD4 (coordinadoras del sistema inmune, y a las que ataca el virus del VIH) que el grupo de control. Estos estudios se hicieron teniendo en cuenta la presencia o no de antirretrovirales en los pacientes, para no desvirtuar los resultados.

 

- Efectos sobre el envejecimiento celular

Se ha observado relación entre la meditación y la activación o desactivación de ciertos grupos de genes relacionados con la inflamación, la neutralización de los radicales libres e incluso con la ralentización y detención del avance de ciertos tipos de cáncer.  Otra línea de investigación (Ornish, 2008) ha llevado al descubrimiento de que meditar estimula la producción de telomerasa, una enzima que ralentiza el acortamiento de los telómeros de las células, principal causa del envejecimiento y deterioro celular. Se ha llegado a observar hasta un aumento de un 30% en la producción de telomerasa en solo tres meses. Hasta el momento, ninguna otra intervención médica había logrado aumentar la telomerasa.

 

- Efectos cerebrales

Diversos estudios encefalográficos (Ej. Banquet, 1973) realizados con meditadores de distintos niveles demuestran la capacidad de estos para disminuir la emisión de ondas cuya frecuencia denota un estado de estrés y ansiedad (beta alta, entre 20 y 31 Hz). y aumentar la de ondas asociadas a estados de relajación (alfa, entre 8 y 12 Hz).  Se ha comprobado que los meditadores habituales son capaces de mantener este patrón de ondas cerebrales durante mucho tiempo después de haber abandonado la actividad de meditación, lo que se traduce en actitudes relajadas, mejor gestión de las emociones y sensación de bienestar.

También es posible observar cambios físicos en el cerebro de personas que practican la meditación de forma regular.  Por ejemplo, Luders y cols. (2009) detectaron mayores volúmenes de materia gris en los meditadores; en la corteza orbito frontal, así como en el tálamo derecho y su circunvolución temporal inferior izquierda. Además, los meditadores mostraron volúmenes significativamente mayores de funcionamiento en el hipocampo derecho. Entre otros efectos, esto implica que el control emocional de los meditadores se ve facilitado.

Otros estudios han demostrado, además que los efectos beneficiosos de la meditación en el cerebro aparecen muy rápidamente. Hay estudios que incluso sugieren que es posible apreciar los efectos beneficiosos de la meditación incluso con sólo diez minutos de práctica regular (Britton, 2007).

 

Neurofeedback

 

El biofeedback es una una técnica muy utilizada durante varios años en la investigación y en la clínica. Consiste en monitorizar tus propias respuestas corporales. A partir de observar nuestras propias respuestas somos capaces de desarrollar estrategias para controlarlas.
El neurofeedback es una forma de biofeedback en la que se registra la actividad eléctrica de las neuronas del encéfalo mediante encefalograma (EEG). El neurofeedback tiene 50 años de historia y una eficacia bien establecida en más de un millar de estudios desde principios de los 70 (Hammond, 2009; Yucha& Montgomery, 2004/2008; Duffy, 2000). En lo que al control del estrés concierne, hay amplia demostración de que un plan de entrenamiento en ondas alfa (generación de alfa), combinado con un plan de entrenamiento en ondas beta (supresión de beta altas), contribuye a mantener las reacciones de estrés bajo control (Seo, S. y Lee, J., 2012).

La suite anti-estrés aprovecha la efectividad probada de la meditación como técnica y del neurofeedback como herramienta. Diseñado por un equipo de expertos en ambas disciplinas, presenta una rutina suficientemente breve (doce minutos) y lúdica (ejercicios concebidos a modo de juegos online), que el usuario habrá de repetir regularmente y que contiene ejercicios de concentración, relajación y meditación que se realizarán con la ayuda de un dispositivo de electroencefalografía especialmente concebido para el consumidor doméstico.
En ese sentido,Unobrain es pionero en la combinación de ambas disciplinas orientada a ayudar al usuario a controlar su estrés a un precio asequible y desde la comodidad de su propio hogar.

(Extracto del ebook gratuito "Brain Fitness, la ciencia de los cerebros en forma", que puede descargarse aquí)


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